Índice de desarrollo democrático de México 2011

La edición 2011 del Índice de Desarrollo Democrático de México fue desarrollada por la consultora argentina Polilat –especializada en la evaluación del desarrollo democrático-; financiado por Coparmex y la fundación Konrad Adenauer (México).

Para aproximarse a la evaluación de la democracia en las entidades federativas de la república se tomaron en cuenta 50 indicadores que se agruparon en cuatro dimensiones:

1) cumplimiento de requisitos mínimos democráticos,

2) democracia de los ciudadanos,

3) democracia de las instituciones y del sistema político, y

4) los resultados sociales y económicos de la gestión democrática. Esta última dimensión se dividió en: a) resultados en materia de política pública que aseguran bienestar o equidad; y b) resultados en materia de política pública que aseguran eficiencia económica.

El reporte completo puede encontrarse aquí.

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Alternancia y rendición de cuentas en los estados

La Red por la rendición de cuentas ha publicado una nueva investigación sobre el tema de alternancia y rendición de cuentas en las entidades federativas de México, con un énfasis en los tres casos recientes: Oaxaca, Sinaloa y Puebla. La pregunta guía de la investigación se plantea:  ¿Es la alternancia política  una garantía de transparencia y rendición de cuentas en México?

El expediente puede consultarse aquí: http://rendiciondecuentas.org.mx/articulo.php?id=1939&pag=0

 

El federalismo en las plataformas de los partidos (III:PRD)

La plataforma electoral del Movimiento Progresista (PRD, PT y Movimiento Ciudadano) en materia de federalismo comparte los propósitos genéricos de sus contendientes para reformar el sistema federal y definir de mejor manera las competencias, para reducir la discrecionalidad de los gobernadores y para reestructurar el federalismo fiscal:

Impulsaremos un nuevo federalismo para definir con claridad las reglas de convivencia y cooperación entre los gobiernos federal, estatales y del Distrito Federal. […]

Establecer criterios claros en la entrega de los recursos públicos asignados para terminar con la administración discrecional de los mismos […]

Reestructurar la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos para emplear mejor los recursos financieros públicos y lograr que en las participaciones federales haya un nuevo equilibrio basado en los criterios de equidad y compensación a favor de los estados y municipios más pobres del país

Sobre el último punto, destaca el propósito de equidad y compensación, que implicarían un importante ajuste en las fórmulas de distribución de las participaciones.

Destaca también la incorpación de viejas demandas municipalistas de fortalecimiento legal, administrativo y financiero, así como de participación ciudadana, coordinación intermunicipal, integración del ayuntamiento  y mejoras en la representación.

No hay detalles sobre el rediseño competencial ni sobre los instrumentos para volver realidad el propósito genérico de combatir la discrecionalidad de los gobernadores y activar los contrapesos.

 

El federalismo en las plataformas de los partidos (II: PRI)

La plataforma electoral del PRI toca tres de los puntos centrales de la discusión actual sobre el federalismo mexicano: la distribución de competencias,  el funcionamiento de los contrapesos en los poderes estatales (sobre lo que dice muy poco), y el federalismo fiscal:

Nuestro federalismo debe actualizarse y traducirse en el ejercicio pleno de la autonomía estatal y de la libertad de los municipios; un federalismo que reduzca las desigualdades y disparidades entre las regiones del país y promueva el desarrollo regional y la cohesión nacional, con base en una nueva distribución de responsabilida des, atribuciones y recursos.

México debe avanzar en el desarrollo político de los gobiernos locales; mejorar el sistema de frenos y contrapesos, preservar la pluralidad y mejorar los sistemas de transparencia y de rendición de cuentas en las entidades federativas.

[…]

Vamos a innovar el diseño institucional del gobierno y revitalizar nuestro sistema político, integrar la participación ciudadana en un gobierno abierto e impulsar la autonomía de órganos de Estado para fortalecer el equilibrio entre los poderes públicos y propiciar decisiones de largo plazo.

Pese a marcar el énfasis en estos dos temas, la plataforma es notoriamente vaga en la definición de contenidos: se menciona necesidad de reconfigurar el sistema competencial, de fomentar un federalismo cooperativo, de “revisar” los procesos de descentralización, pero no hay tomas de postura sobre qué competencias serían asignadas a cada ámbito de gobierno ni el mecanismo para definirlas.

También hay menciones otro tema fundamental: el federalismo fiscal. De nuevo, se habla de una “reestructuración de las atribuciones fiscales”, pero no se explican los alcances ni contenidos de dicha restructuración.

Se trata de una plataforma que identifica bien tres de los problemas del federalismo actual: el desorden competencial, la falta de contrapesos en los poderes estatales y los desbalances del federalismo fiscal. Atender cada uno de ellos implicará decisiones de gran trascendencia, pero con ganadores y perdedores claros; además, requerirían reformas constitucionales que, por tanto, suponen mayorías calificadas en el Congreso y la anuencia de las legislaturas estatales.